sábado, 29 de mayo de 2010

DOLOR


Me has arrancado de tí como un soplo de viento lleva las hojas que más se aferraron al árbol.
Me has desgarrado la piel como un animal resultado de la caza de unos despiadados.
Me has gritado al oído y dejado en silencio, sin un latido a lo lejos, sin un canto desafinado
Me he tendido en el piso y los autos pasan mojándome los arapos, dejándome en la soledad de la noche, boca abajo, lamiento el asfalto sucio y maloliente, por días, arrastrada como un gusano al que pisaron las tripas.
Te he idolatrado en demasía. He querido abrazarte tanto tiempo y con tanta intensidad que hoy ese abrazo no desea lo mismo. Está pasado de moda, viejo, andrajoso.Te he colocado en un lugar que no merecías.
Hoy; ya no es tu puesto. Limpio el lugar y guardo el andén en el armario de mis golpes fallidos.

Me he dispuesto a sanarme en el minuto que has coronado mi cabeza con flores marchitas, en el minuto que he dejado tu imagen disolverse en los charcos de los callejones de tus miedos, en donde ya no hay salida.
Tu equilibrio aparente quedará contigo, no soy parte desde ahora de esta farsa que creaste para mí.
Tu dolor nauseabundo ya no me invade, ya no te cuidan mis manos, y he cerrado los poros de mi piel como una planta silvestre.
Libre como un unicornio en los bosques corro al vuelo de mis atardeceres y mi paz se lava en estas gotas de lluvia despidiéndote para siempre.
a él...

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